Luego de que saliera la noticia de la funcionaria neuquina que se vistió de colegiala para apoyar la candidatura de un intendente, el veloz Horacio Rodríguez Larreta vio la oportunidad de ganarse el cariño nuevamente del jefe de gobierno porteño, el impresentable Mauricio Macri, y quizás con suerte recuperar aquella esperanza de ser candidato a algo, que mas no sea, candidato a un beso.
Esta es la imagen que Larreta proponía para la reelección del nabo que ya no usa bigote.
Pero inmediatamente el pusilánime, otrora presidente de Boca, salió al cruce y le pidió a su par que cesara en su intento de captar votos mostrando el pan dulce. “Sigamos cagando a palos a los villeros que eso trae votos, el vecino de Barrio Norte va a estar feliz. No viendo ese culo horrible y con varices”. Le habría manifestado mientras le subía la pollera.
La noticia que inspiró a Horacio Rodríguez Larreta. No en el plano sexual, se da por sentado que esa foto no inspira a nadie.





