Aumenta la cantidad de hombres que teme perder a su amada en algún acto de higiene.
El fenómeno de contratar guardavidas personales para vigilar mujeres mientras estas se higienizan ha ido en ascenso en la última semana. Los más preocupados son los maridos o novios que se encuentran formando una relación con alguna chica que se "falopea hasta al mango", según estadísticas de los expertos. "Mi mujer además de falopera es media boluda, por eso además de un guardavidas, también contraté un buzo por las dudas de que el guardavidas no sea eficiente", dijo un novio muy preocupado por la salud de su media naranja. Se puede hablar de "estabilización de las cifras",
lo que "refuerza la idea de seguir trabajando en las actuaciones
promovidas por el Ministerio de Guardavidas para la prevención de accidentes no deseados", afirmó una alta fuente del gremio de socorristas acuáticos.
"Como yo no tengo dinero para afrontar los gastos de un guardavidas, opté por lo fácil y decidí venderle la bañera a la drogadicta con tendencias suicidas de acá a la vuelta", expresó un anciano muy amable.